por Ministerio de Defensa
- Era un frío y húmedo catorce de diciembre del año del Señor de mil setecientos noventa y nueve, las manecillas del reloj estaban a escasa media hora del tradicional té de las 5 de la tarde. El general Washington yacía en su cama, sin signos de mejora y le había solicitado a Martha que le trajera de su despacho los dos testamentos que había en su mesa, los revisó cuidadosamente y le entregó uno de ellos a su esposa para que lo destruyese en el fuego de la chimenea. Así comenzamos hace 220 años ... | Paginas: 388 | Medidas: 24x31
check_circle
check_circle