Encuadernación: Tapa blanda o bolsillo | Páginas: 178 | Dimensiones: 140 x 220 | Sinopsis: Si un niño no tiene apetito, vomita y llora sin causa aparente, puede que tenga mal de ojo; le recomiendo que busque a la tía Liduvina. Ella podrá remediarlo. Si no la encuentra, acuda a otro curandero. Algunos curan con saliva, otros canalizan espíritus de otro mundo; los hay que eliminan el empacho con un pañuelo. No se preocupe, cualquiera podrá ayudarle.
Tampoco es extraño que conozca a una anciana que nunca acude a los entierros por temor a que la posean los muertos y a un hombre q... - Novela