Espasa Calpe., 1996. Encuadernación en tapa dura con sobrecubierta de editorial ilustrada. 579 páginas. 28 x 22 cm. Como nuevo. Este tomo se centra en el desarrollo del arte barroco en Europa, especialmente en Francia, Italia y Alemania, entre los siglos XVII y comienzos del XVIII. A través de un enfoque riguroso y detallado, estudia cómo el Barroco se convierte en un estilo artístico ligado al poder político, la religión (especialmente la Contrarreforma) y la búsqueda de emoción y teatralidad. El libro examina: Italia como cuna del Barroco, destacando la obra de artistas como Gian Lorenzo Bernini y Caravaggio, con su uso dramático de la luz y el movimiento.
Francia, donde el Barroco adopta un carácter más clásico y controlado, vinculado a la monarquía absoluta y figuras como Luis XIV de Francia. Alemania, donde el estilo se desarrolla con gran riqueza decorativa, especialmente en arquitectura y artes religiosas. A lo largo del volumen, se analizan pintura, escultura y arquitectura, explicando sus características principales: dinamismo, contraste, expresividad y ornamentación.